jueves, 22 de mayo de 2008

Hoy es otro día

Hoy me levanté con muchas ganas de escribir, desde temprano que estoy en la compu adelantando trabajos, como por ejemplo la nota de reflexión sobre la cursada, y la nota de lector de un compañero.
En este caso elegí a Agostina, hicimos un seguimiento mutuo durante la crónica. Además estuvimos hablando de nosotras como escritoras, y llegamos a la conclusión de que estamos creciendo y nos pone muy contentas sentir que se está aprendiendo con el trabajo de día a día. O por lo menos que nos damos cuenta que es así.
Lo primero que hice fue pedirle a Agos su nota de investigación por msn (esa herramienta que me salva muchas veces), la leí y mientras se me ocurrían datos para agregar a mi reflexión de cursada, escribía todo junto. Pero las ganas ayudaron.
También le debo este trabajo de apuro a que el lunes tengo un parcial y necesito tiempo para leer y resumir, entonces quería tener todo terminado para entregar.

Reflexión sobre el género

Tuve muchos problemas para concebir mis crónicas, no sólo por la de Walsh sino que también me costó muchísimo la del Garrahan.
Con mis compañeras hablábamos de esta especie literaria y en particular mi problema se daba en el orden cronológico de sucesos. No sabía si el resultado de lo que hacía era una crónica, había descripciones, citas de entrevistas o por lo menos de comentarios, imágenes, aspectos escritos desde comparaciones y los usos más literarios. Características que se repetían en los distintos textos leídos. “Nadie te puede decir que eso no es una crónica, si nadie sabe lo qué es una crónica”, Este comentario de un integrante de mi grupo me causó mucha gracia, pero al mismo tiempo también tenía algo de razón. ¿Qué era una crónica? Los autores recopilados para la “Argentina Crónica” definían a su modo de ver el género, que por cierto ninguno coincidía el cien por ciento; Ulibarri retomaba muchos aspectos de la crónica utilizando métodos más bien literarios y de orden (me refiero a orden en sentido de cómo ordenar el texto: entradas, bloques, finales, cierres), ninguno de los resultados puede ser objetivo, la crónica es sumamente subjetiva, es la mirada de una persona sobre el mundo, es una vuelta más a los textos periodísticos como la entrevista; Amar Sánchez lo analiza desde la crítica y defensa de autores muy conocidos. Tom Wolfe lo razona como hacer periodismo “igual que una novela”, escribiendo artículos fieles a la realidad, “se aplican técnicas de ficción a sucesos reales”, no es muy difícil darse cuenta que a partir de aquí emerge ese término del género: non-ficción.
Cuando leía estos textos de referencia pensaba en la novela, un género totalmente atrapante que busca mantener a uno en suspenso de capítulo en capítulo. Es una técnica interesante, que permite la participación del lector. En la crónica también se produce este efecto pero creo que es más bien logrado por el recorte temático, muchas veces el autor precisa tomar decisiones sobre qué caracterizar como ambiente, que en más de un caso son paisajes de la vida diaria donde uno ya no presta tanta atención. Eso hace la crónica, muestra aspectos e imágenes que pueden ser tan cotidianos que son invisibles a nuestros ojos. Más interesante se vuelve cuando son reproducción de hechos reales. Eso hace que te movilice lo que estás leyendo y no quede en una simple historia y nada más.
Mientras transcurría esta etapa de segundo bloque, alguien dijo sobre el lenguaje de la crónica que era más coloquial. Y esto es cierto, se acerca más a lo entendible de uno, desde mi punto de vista eso tiene que ver con la construcción del espectador-lector. El autor se construye un modelo de lector. Es importante dónde se publique también.
Un género incluyente, porque es su construcción la que permite la integración del espectador. El autor muestra a través de la literatura atmósferas, situaciones y hasta lo que él piensa con la inclusión de la primera persona. Otro aspecto más progresivo que el que permite el género periodístico.
La crónica es el equilibrio entre el periodismo y la literatura o paralelamente entre realismo e imaginación, la mezcla entre lo “alto y lo “bajo”, algo que es bueno y permite la igualdad, cualquiera que sepa leer puede entender una crónica. Esto permite que los lectores sean atrapados por la lectura, la literatura es linda en todas sus formas, más en este sentido si es real. Por eso la extensión de sus textos, las notas periodísticas son bastantes acotadas y elementales, en la crónica se da todo lo contrario.
Este género es completo, es todo en uno, no tiene límites, no omite nada, para su producción se cuenta con investigación, entrevistas; todo narrativizado.
Lo que aparece bien expuesto en el texto de Amar Sánchez son las críticas al género que lo llaman “género impuro”, porque no saben si es arte o periodismo, y lo dejan situado en un espacio impreciso. Entonces por qué los críticos se preocupan tanto por ubicarlo en un área demarcada y no se preocupan por las impresiones que genera, los beneficios. Pero por otro lado, es difícil determinar la autenticidad de las fuentes, y es por este lado que brotan las críticas.
Para realizar la crónica del Garrahan tuve que delimitar las áreas o subproblemas a trabajar, haciendo una especie de mapa conceptual y relacionando una trama con otra. Para la escritura tomé como patrón a Ulibarri; dividí al texto en bloques separándolo por subtítulos. Me basé especialmente en la crónica “No tan Buenos Aires” del libro “La Argentina Crónica” por la metodología de escritura: los subtítulos, la división de temas, quise lograr también, lo impactante de las descripciones de ambientes, pero eso tenía más que ver con la capacidad literaria del autor, que no tengo. Utilicé el tiempo verbal pasado. En un punto me puse ambiciosa y quise hacer un estilo que se pareciera al de Walsh, en este punto no creo que nadie lo logre, su forma de narrar, tan envolvente y atrapante es difícil de alcanzar, o por lo menos por mí
El resultado es de mi agrado. Me gustó trabajar con este género, me permitió más libertades que otros. Con el periodístico por ejemplo hay que tratar de mantener la objetividad, expectativas que me cuesta cumplir.

Volvi!!!!!

Después de estar estudiando para otras materias, y terminando la entrega del segundo bloque de crónicas, uno se siente más aliviado y con más tiempo para hacer por ejemplo, más cositas en el blog.
Espero que como resultado de la entrega se note una mejoría en la escritura, y un análisis más fuerte en la lectura de textos. Porque por lo menos yo la noto, habría que ver después en la corrección.
Voy a tratar de subir alguno de las notas de autor que hice para que pueda ser compartida por todos.

martes, 13 de mayo de 2008

Planificación de la crónica

Planificación de la crónica

Definir subtemas.
Datos y testimonios.
¿Qué hace falta?
Trabajo de campo, imágenes, etc.

Estas son algunas de las cuestiones que surgen para realizar una crónica. Se me está haciendo bastante difícil, tengo muchas ideas en mente pero no sé como volcarlas al papel. Algunos de los subtemas que se me ocurrieron para trabajar, por un lado son muy distintos pero por otro muy importantes entre sí.
La mayoría de las problemáticas surgen de la entrevista realizada en el bloque anterior:
Dónde viven los padres durante su estadía en Buenos Aires mientras el chico se atiende en el hospital, si son del interior. Encontrar esos “hoteluchos” a los que se refiere mi entrevistada
El traslado de toda la familia a otra ciudad y cambiar su rutina de vida.
El golpe psicológico de todo familiar o amigo que se entera de las enfermedades mortales de estos chicos.
La diferencia entre el hospital Juan P. Garran y otros, en relación a materiales de trabajo y profesionales de la salud.
La política de educación con chicos enfermos.
Si hay difusión o no del tema de las maestras domiciliarias que están pagas por el estado.

Para todas estas problemáticas tengo el testimonio de una chica que fue trasplantada en el Garrahan. Mucho documento periodístico, ya que en referencia a donaciones y casos especiales de tratamiento siempre se publican noticias.
Respecto a las imágenes que tengo en mente me van a servir para ambientar la crónica: la ropa colgada de las ventanas de las habitaciones, y el salón que visité donde los chicos hacen sus actividades artísticas.
Creo que si me haría falta visitar la casa Garrahan, donde se permite a los padres residir mientras los niños están internados.

Proceso y final.

Para darle un contexto a las ideas provenientes de la entrevista tuve que dirigirme a lugares nombrados por mí entrevistada, Liliana Esteban. Primordialmente la Fundación Garrahan que queda ubicada en el segundo piso del hospital, y por otro a la Casa Garrahan a una cuadra del hospital, por suerte lugares cercanos. Las pequeñas entrevistas que hice posteriormente fueron el resultado de dos visitas al hospital. Necesitaba hablar con enfermeras, voluntarias de la Casa Garrahan, madres (tema delicado en el que posteriormente me extenderé). La recorrida por el barrio en una de las visitas que realicé, me permitieron echarle un vistazo a los famosos “telos” del suburbio.
Con respecto a las madres es difícil indagarlas en relación a la enfermedad de sus hijos, es un tema bastante delicado. Algunas se lo toman mal, pero otras te cuentan la historia de sus vidas, debe ser por una necesidad de hacer una especie de catarsis. Me gustó que en un par de casos se abrieran con respecto a la enfermedad y sus terribles vivencias.
Ya con el material en bruto listo para trabajar hice un intento de crónica, quería tomar el modelo de la de los clac, del libro “La Argentina Crónica”, pero jamás lograba encontrar ese efecto de linealidad y relación entre los hechos. Tampoco quería que se pareciera a la de los Skinheads, que me pareció bastante aburrida. No sabía como encararla, entonces en el taller preparé una hoja con un mapa conceptual con todos los temas o subtemas que quería tratar, para después lograr hacer mi crónica en bloques, como quedó de resultado final, eliminando todo lo escrito anteriormente (mezclado, desordenado y aburrido). Me dio impotencia no lograr el tipo de crónica que me había propuesto. Pero después de haber leído “Kimonos en la tierra roja” de Walsh me puse pretenciosa de nuevo, cómo divide en bloques los temas y situaciones, porque cada subtítulo representa un tema, no usa muchos diálogos. Eso sí, no me puedo comparar en su forma de narrar pero perseguía ese modo de escritura. Quedó lo que quedó y estoy conforme.

miércoles, 30 de abril de 2008

Crónica del Humo

Usemos barbijo.

Los ojos se irritaban y lagrimeaban, la garganta picaba y las alergias estaban a la orden del día. No se podía dejar de toser, o estornudar. Mucha gente usaba barbijo, ¿No sería un poco exagerado? No sé, la cuestión es que el humo cubrió la provincia de Buenos Aires molestando para cualquier actividad de la vida diaria. Poca visibilidad dónde ni el sol lograba asomarse. Quién iba a pensar que esa cubierta de humo macizo sobre todo Buenos Aires iba a durar más de una semana.
Al principio, no recuerdo exactamente la fecha, se instaló una cortina de humo que cubría las zonas más cercanas a la quema de pastizales de la Isla Victoria causando accidentes fatales sobre las rutas más afectadas (la nº 9 y la nº 14) que provocó la limitación del transito por visibilidad nula con un saldo de, hasta ese momento, más de 9 muertos. Con el correr de las fechas ascendió a más de 15 muertos.
Hacia la madrugada de ese día anormal los medios como Clarín denominaban “fantasmagórica la noche de Buenos Aires”. Hubiese sido un buen escenario para alguna película de terror, lástima que a ningún director se le ocurrió.
Especialistas y grandes medios de comunicación advertían: “Los vientos del norte, que desde el martes transportan el humo del delta sobre la ciudad de Buenos Aires y alrededores, seguirán prevaleciendo en los próximos días” (Servicio Meteorológico Nacional); "Autopistas del Sol determinó el cierre de la Panamericana desde la denominada bifurcación de las rutas 8 y 9 y hacia el norte y oeste de la Provincia" (Dirección de Vialidad Nacional); El Ministerio de Salud de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires informaba: “el humo que cubre la Ciudad de Buenos Aires, generado por la quema de pastizales en la provincia de Buenos Aires y el litoral argentino, en algunas personas puede llegar producir irritación de las mucosas (ojos, fosas nasales y boca) debido a la cantidad de partículas de polvo que transporta”. (Diario Hispano Argentino); "En las próximas 24 horas esperamos que los vientos roten y la situación mejore", apuntaba la secretaria de Medio Ambiente, Romina Picolotti.
Todos los pronósticos se equivocaron y durante los días sucesivos Buenos Aires siguió cubierta de intenso humo, lo que irritó mucho más a la gente.
“Hace más de 60 años que se queman los patizales en las islas y jamás se vio una cosa así, cuando vivía en Uruguay y en el campo quemaban los pastizales para la siembra, el humo duraba un día y después chau” Decía Elda Noble (uruguaya que hace más de 60 años vive aquí) indignada en una charla vecinal. Es cierto, ¿qué es lo que está sucediendo? Mucha gente dice que es por el viento, pero ¿nunca el humo apuntó al sudeste durante estas quemas? ¿Cuál es el problema? ¿Es la puja entre el campo y el gobierno? Hasta el día de hoy estos interrogantes no tienen respuesta.
Después de tres o cuatro días de humo, “No podía respirar, tenía los pulmones cerrados” Me contaba Daniela Cajal que es deportista, juega al handball y es arbitro de este deporte, “Suspendieron todos los partidos del fin de semana, del sábado 19 y domingo 20”. Algunos deportes amateur al aire libre fueron suspendidos por el Ministerio de Salud. El domingo a la noche tuvo que empezar a usar el nebulizador porque no se podía dormir por falta de aire, aparte de la gripe que se agarró. Es un hecho importante, porque una persona que no fuma y hace actividad física es increíble que esté afectada por este suceso anormal.
Pero no sólo eso, en la Universidad Nacional de Quilmes muchos profesores que vienen desde lejos se veían incapacitados para viajar, porque se declaró emergencia vial en toda la provincia.
Ya para el 20 de Abril, a causa de cambios en el viento, el humo se disperso hacia la región uruguaya, fuentes del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) informaban que la masa de humo provocada por la quema de pastos que desde hace días cubría a la capital argentina disminuyó a raíz de un cambio en la dirección del viento, aunque en las próximas horas se esperaba que vuelva a incrementarse. Lo único que faltaba eran más problemas con Uruguay, aparte de las papeleras ahora el humo que afectaba todas sus costas.
Otros interrogantes que surgían en la población era el problema de contaminación. Tanto que en la televisión se veía a un especialista midiendo el nivel de profanación del humo, por lo menos en la programación de aire, que es la que puedo ver en casa. Producían el pánico generalizado en toda la sociedad. Igualmente siempre se trató de calmar a la gente, en discursos como el de Jorge Basso, Director de Salud que declaraba al Diario Clarín "los incendios son todos de pastizales y maderas y no hay componentes químicos, lo que sin duda haría que la situación fuera muy distinta y grave". Igualmente se dicen tantas cosas que es muy difícil que se crea en los discursos. Cada uno va a creer en lo que quiera. Mientras tanto el humo seguía en Buenos Aires, los problemas de visibilidad seguían causando muertes en las rutas y problemas de respiración.
En los últimos días lo que se ve en la agenda de los medios son todas las dotaciones de bomberos que están trabajando para poder apagar el fuego de la isla.
Hoy 26 de Abril por suerte no se registraron grandes capas de humo ni olor a quemado como en los días anteriores en Buenos Aires. Sin embargo, la ciudad que sigue más afectada es Rosario y Entre Ríos, en menor grado. El tema en relación a esto es que siempre Rosario se vio perturbada, como dicen mis familiares cada vez que surge la discusión del humo, lo que pasa que no con esta intensidad y duración. Pienso que tampoco nadie le dedicaba tanta importancia como hoy en día.
Por ahora sigue la alerta porque lamentablemente los focos de incendio no fueron apagados. Parece que dependemos cada vez más de cómo el viento quiera soplar. Mientras tanto, seguiremos esperando, y aunque resulte gracioso voy a tener guardado mi barbijo, por las dudas, bajo la almohada.

sábado, 26 de abril de 2008

Análisis grupal- "La Argentina crónica" en relación al tiempo




En la crónica: “Los skinheads antifascistas” de Alejandro Seselovsky el tiempo del relato es no lineal porque comienza con un hecho de relativa actualidad, es decir, el encuentro del autor con estos chicos de cabeza rapada, que como él explicita es un encuentro hacia el final de sus dos semanas de investigación. La misma vuelve al pasado reiteradas veces, explicando al mismo tiempo, el origen de estos grupos autodenominados sharp en Jamaica e Inglaterra.


En el caso de la segunda crónica: “En campaña con Duhalde y Ortega” de Fernández Ciccio, consideramos que posee una estructura mucho más lineal cronológicamente hablando. Su recorrido de pueblo en pueblo es bastante corto a comparación de los cinco días de duración del viaje. Todo se va viendo a través de la mirada del cronista, y no de otro personaje. Describe muy bien los ambientes, y su mirada es también importante porque en todo momento puede percibirse su ideología.
Por último en el caso de “Las hermanas satánicas” de Guido Bilbao, el hilo conductor del tiempo está dado por la entrevista a Gabriela en relación al crimen que nos atañe, la muerte de su padre. El tiempo siempre se traslada hacia atrás como buscando causas y antecedentes de lo sucedido que sirven de articulador entre bloque y bloque de la crónica (el pasado del padre; la vida en el loquero con su hermana y el asesinato de su padre en manos de ella y su hermana mayor). Es una crónica muy clara, un hecho lleva a otro, es como denominamos un trenzado de sucesos.

Citas destacadas que evidencian el transcurso del tiempo.

“A noventa metros que ahora son ochenta y siete que ahora son ochenta y cinco, vienen caminando los dos muchachitos...” (Pág. 79)

“...Por eso, si les parece, vamos por esos diez minutos de documentación elemental y les prometo que después seguimos”(Pág. 81)

“Lástima, hoy no vino Sofía, amiga de María y Rodrigo y Mariano, a quien vamos a conocer dentro de unas semanas en un ensayo...” (Pág. 85)

“..., el Moko se baja, Lorena se baja con él, lo despedimos, vamos a volver a verlo unos meses más tarde, en una parrilla de Luis Guillón...” (Pág. 92)

“¿Ve a ese hombre que baila y grita con la bandera (...)? Bien, ese hombre se llama Fidel Rivera y está a punto de armar un revuelo.” (Pág. 99)

“No se lo volverá a ver en todo el viaje” (Pág. 100)

“¡Estos peronistas de ahora son todos ladrones!” (Pág, 100)

“Impresiona una cicatriz en su cara que baja desde el ojo izquierdo, bordeando la nariz, hasta apagarse, atravesando el labio (...)” (Pág. 109)

“Y Silvina... los policías ni quieren acordarse de ella(...)
(...)Mi hermana se volvió loca. Eso pasó (...)” (Pág. 109-110)

Humo en Buenos Aires

¿Cómo puede ser? ¿Qué está pasando? Desde mucho antes que naciera se quemaban los pastizales, pero nunca se vió algo así y menos en Capital Federal y Gran Buenos Aires.